martes, 23 de diciembre de 2008

EL PREMIO DE LOS OTROS

Aqui me hallo en un dia previo a la navidad cantando karaoke en internet. Un dia despues de llevarme mi desilusión numero 1.523 en la loteria de Navidad. Joder, y hoy todos con los dientes largos viendo borrachos de fortuna por la televisión refregandonos el dichoso boletito, mientras despegas del frigorifico con saña el tuyo que no se le parece a los premiados ni en el color. Y es todo tan surrealista que llego a creer que todos fabulan contra mi. Me quedo completamente perpleja al ver un señor en la tele decir que es la segunda vez que le tocan cien millones en dos años, ¡por dios, si existes porque yo no te siento¡, para colmo sale el dueño del bar donde esta este potranco y dice que el ha vendido alli el premio y tambien lleva uno en el bolsillo y todos sus familiares. Me llego a cuestionar si éstos no son actores pagados por la loteria para picarnos a comprar en masa la del niño, porque para tener esa suerte no he nacio yo. Ya no siento envidia sana ya siento rabia contenida que me hace tener ganas de tirarle a la pantalla del televisor un galipazo en to los morros de la gente agraciada. ME encanta que toque la loteria, incluso lloro de emoción pero ya esta bien de recochineo. Y encima los más ilusos te dicen, bueno no te toco pero tienes salud, ¡ como si a los que le ha tocado estuvieran enfermos de tifus, manda webos¡. Bueno, pues eso otro dia igual de bien como todos, menos mal que soy optimista y eso no se paga con ninguna loteria, y aqui sigo berreando delante del karaoke soñando en ser un artista por un dia al menos por unos minutos. Ahora, eso sí, el dia de reyes no pienso encerder la televisión.